¿Qué son?


La electrificación fotovoltaica, es una de las aplicaciones de la energía renovable, principalmente con energía solar, que ofrece un mayor abanico de posibilidades en su utilización para actividades generales.

La electrificación se realiza por medio de arreglos fotovoltaicos, los cuales pueden ser modulares y se diseñan conforme al tamaño necesario para generar la energía que demanda la aplicación. La energía que se obtiene durante el día puede acumularse mediante un sistema de almacenamiento compuesto por baterías especiales de alta eficiencia y durabilidad, denominadas “de ciclo profundo”.

Existen en el mercado diferentes modelos prediseñados de sistemas solares, sin embargo, se recomienda siempre realizar el proyecto específico para cada una de las necesidades. Los sistemas de esta naturaleza pueden ser autónomos, confiables, simples y fáciles de instalar.

Actualmente, gracias a los sistemas fotovoltaicos ya es posible contar con fluido eléctrico en comunidades alejadas de la red de distribución de la comisión federal de electricidad. Ahora en las comunidades que utilizan energías renovables ya no deben caminar decenas de kilómetros para adquirir combustible y los insumos que requiere una planta convencional generadora de energía eléctrica, ni debe invertir tiempo y recursos para su operación y mantenimiento. Los ámbitos de aplicación van desde la electrificación de cercas ganaderas, hasta la puesta en marcha de pequeñas industrias manufactureras.

También en este ámbito, adquiere relevancia la utilización de energías renovables para el desarrollo de programas de asistencia social, de alumbrado público y de educación, entre otros.




¿Cómo funcionan?